La vida de la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha acaparado la atención, no solo por su rol en la situación política del país suramericano, sino también por sus asuntos personales aupados por la declaración de amor del actor Fernando Carrillo. Sin embargo, para los que vislumbraban una presunta relación con el actor, la prensa internacional ha echado abajo esta posibilidad tras reportar que Rodríguez tendría como pareja a un hombre de origen libanés. También indica que Rodríguez tendría predilección por los hombres más jóvenes que ella. Una de sus parejas más famosas de Rodríguez es el actor Fernando Carrillo, con quien mantuvo un romance de tres años. Esta apertura incluye tres locales en Caracas, incluyendo uno en el emblemático edificio Los Andes de Sabana Grande, expropiado por Hugo Chávez para montar una residencia estudiantil. El diario El Mundo, en tanto, destaca las habilidades de seducción de la abogada: 'Los que conocen a la nueva presidenta interina de Venezuela hablan de sus habilidades de seducción'. Nunca se ha casado ni tiene hijos. Se trata de Yussef Abou Nassif, un empresario de 36 años con quien se le vincula sentimentalmente a Delcy Rodríguez. Por su parte, Pares informa que uno de los negocios relacionados con Abou Nassif es Ok Mart, una cadena de tiendas que surgió durante la pandemia. El actor reveló esta semana que Delcy es una mujer brillante y puede asegurar que es el amor de su vida. Esta relación, de acuerdo con el portal Armando Info, ha ayudado a Abou Nassif a obtener contratos para los CLAP a través de sociedades registradas en Hong Kong.
La vida personal de la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, se ha convertido en el centro de atención no solo por su papel político, sino también por su vida personal. La prensa internacional informa que su pareja es un empresario libanés, no el actor Fernando Carrillo como se especuló anteriormente. Su relación con el empresario Yussef Abou Nassif presuntamente ayudó a su negocio a obtener contratos gubernamentales.