Un grupo de 252 venezolanos que fueron deportados a la cárcel de máxima seguridad CECOT en El Salvador y posteriormente repatriados a Venezuela está solicitando garantías para asistir a una audiencia ordenada por un juez federal en los Estados Unidos.
El grupo exige que las autoridades estadounidenses creen condiciones seguras que permitan la participación de los migrantes sin poner en riesgo su integridad, y pide que la devolución sea digna y que se revise el protocolo de deportación.
El juez federal James Boasberg ordenó la audiencia y confirmó que el gobierno de Trump negó el debido proceso a unos 200 migrantes deportados a la máxima seguridad en El Salvador.
“Esperamos que esta resolución del juez de Estados Unidos marque el inicio de una solución justa y humana a nuestra situación y marque un precedente para la protección de los millones de migrantes”, dijo el grupo.
Uno de los deportados, Norberto Aguilar, relató que fue golpeado en la CECOT y que, a pesar de la ayuda psicológica ofrecida por el gobierno de Maduro, sigue luchando con ansiedad y problemas de sueño y alimentación.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha ofrecido terapias psicológicas a los migrantes, aunque el proceso de reinserción sigue siendo complicado.