La compañía petrolera española Repsol ha reanudado las exportaciones de petróleo desde Venezuela, tal y como confirma la agencia Reuters. Esta maniobra se realiza con un permiso especial de Estados Unidos que no es una licencia completa, sino un mecanismo para que la petrolera canjee las deudas contraídas por la estatal PDVSA con entregas de petróleo en especie. Desde la empresa afirmaron a LPO que, si bien se trata de un avance, todo lo relacionado con nuevos negocios en la nación caribeña se analiza con extrema cautela, especialmente a petición del fondo BlackRock, uno de los principales accionistas institucionales de Repsol. Aunque la empresa asume que el control de Estados Unidos sobre el crudo venezolano es total, aún persisten múltiples dudas que no terminan de disiparse con el buen momento financiero que atraviesa el país: el precio de los bonos venezolanos se disparó en las últimas semanas a niveles no vistos desde que el chavismo dejó de pagar su deuda soberana en 2017. Desde la detención de Nicolás Maduro, Venezuela ha estabilizado su producción en alrededor de un millón de barriles diarios, frente a un mínimo de 500.000 barriles registrado cuando las sanciones estadounidenses entraron en vigor en 2020, pero muy por debajo de los 3 millones de barriles que el país extraía hace dos décadas. En Repsol señalan que el principal obstáculo sigue siendo la falta de seguridad jurídica. La reforma recientemente aprobada a la ley de hidrocarburos marca la transformación más radical del marco petrolero del país desde la nacionalización de la industria en 1976, desmantelando pilares clave del modelo socialista y reemplazándolos con un sistema híbrido que, entre otras cosas, establece que ahora los privados podrán exportar crudo y no solo PDVSA. Sin embargo, la presencia de figuras clave del chavismo en puestos de gobierno en Caracas, la necesidad de una tutela de Washington y la centralidad absoluta de PDVSA como socio obligatorio, al tener el monopolio de los contratos con privados, complican nuevos negocios. Este jueves, la petrolera española Repsol volvió a enviar cargamentos de crudo venezolano a sus refinerías. De hecho, en Repsol creen que si invierten en Venezuela será con recursos destinados a otras geografías y que no se destinarán utilidades para complacer a la Casa Blanca. Además, desde BlackRock habrían señalado preocupación por la opacidad que tendrían los contratos con PDVSA, un secreto que persiste a pesar de la reforma impulsada por el gobierno de Rodríguez. Con este panorama, el entusiasmo inicial mostrado por el CEO de la empresa, Josu Jon Imaz, en Washington el mes pasado, podría quedar solo como un gesto de concordia hacia Trump.
Repsol reanuda las exportaciones de petróleo venezolano con permiso de EE.UU.
La compañía petrolera española Repsol ha reanudado los envíos de petróleo desde Venezuela bajo un permiso especial de EE.UU. Esta operación permite a la empresa saldar deudas con la estatal PDVSA mediante pagos en especie de petróleo. A pesar de este avance, Repsol procede con cautela, especialmente a petición de su principal accionista, BlackRock. Los expertos señalan que a pesar de la mejoría financiera del país, persisten riesgos legales y políticos, incluida la presencia de figuras del chavismo en el gobierno y la necesidad de la aprobación de Washington.